Pobre no es sinónimo de sucio, ni barato es sinónimo de malo. Viajando por el sudeste asiático he podido dormir por apenas siete u ocho euros la noche y en hostales limpísimos, muy acogedores, con fantástica organización y muy profesionales.
Éste fue uno de los grandes descubrimientos de mi viaje por el sudeseste asiático y pude preciar la belleza de lo sencillo y simple. Páginas web disponibles con diferentes opciones de habitaciones y precios y con la profesionalidad esperada en cada establecimento.
Cada día reservaba el hostal donde iba pasar la noche en mi siguiente destino y fue todo un lujo. En cinco meses estuve como en 50 hostales y la verdad es que no tuve ningún problema. Sólo un pequeño incidente que, sin embargo, se convirtió en una gran ventaja. Te lo cuento en mi vídeo.
Diviértete con mis aventuras por el Sudeste Asiático. 👇